- En 15 minutos puedes detectar los problemas más graves de tu web sin ser técnico.
- Revisa 6 puntos: velocidad, experiencia móvil, claridad del mensaje, formularios, presencia en Google e impresión general.
- No sustituye a una auditoría completa, pero te permite hablar con tu equipo o tu proveedor con datos en la mano.
Una revisión rápida para tener una visión general
No hace falta ser técnico para saber si una web necesita mejoras. Basta con saber dónde mirar y qué significan algunas señales básicas.
Esta auditoría express está pensada para que identifiques posibles problemas de forma rápida. En 15 minutos tendrás una idea bastante clara de qué funciona bien y qué merece atención.
No sustituye a una auditoría completa, pero es un buen punto de partida. Ten a mano el móvil, el ordenador y un papel para apuntar las señales de alarma que vayas encontrando. Al final las contarás.
Minutos 0 a 3: la velocidad de carga
Herramienta: PageSpeed Insights, la herramienta gratuita de Google.
Introduce la dirección de tu página principal y espera los resultados. Mira primero la puntuación en móvil, que suele ser más baja que la de ordenador y es la que más importa:
- De 90 a 100: bien. Tu web carga rápido.
- De 50 a 89: mejorable. Hay elementos que la ralentizan.
- De 0 a 49: crítico. La web es lenta y es probable que estés perdiendo visitas.
Mira también la evaluación de las Core Web Vitals (las métricas web principales). Si aparece como no superada, hay problemas de experiencia de usuario que Google tiene en cuenta al posicionar. Si tu web tiene poco tráfico, puede que este apartado no muestre datos; en ese caso, fíjate en el diagnóstico de laboratorio que aparece debajo.
Señal de alarma:
- Puntuación móvil inferior a 50.
- First Contentful Paint (lo que tarda en aparecer el primer contenido) superior a 3 segundos.
- Core Web Vitals no superadas.
No son un diagnóstico por sí solos, pero sí indicadores útiles. La puntuación varía un poco de una prueba a otra, así que repítela 2 o 3 veces antes de sacar conclusiones. Si la velocidad sale mal, en cómo reducir el tiempo de respuesta de tu web sin tocar el código tienes un buen punto de partida.
Minutos 3 a 6: el test del móvil
Saca tu móvil y abre tu web. No uses el ordenador: en la mayoría de negocios, buena parte de las visitas llega desde el móvil (en Google Analytics puedes comprobar el porcentaje exacto del tuyo).
Responde a estas preguntas sin hacer zoom ni activar la versión de ordenador:
- ¿Puedes leer el texto principal sin ampliar?
- ¿Puedes pulsar los botones y enlaces sin equivocarte?
- ¿El menú de navegación se abre y se cierra bien?
- ¿Aparece alguna ventana emergente que tape toda la pantalla y cueste cerrar?
- ¿Tarda menos de 5 segundos en poder usarse?
Si varias respuestas son negativas, la experiencia móvil necesita trabajo. Y no es un detalle menor: Google indexa y valora las webs a partir de su versión móvil.
Señal de alarma: más de 2 respuestas negativas.
Minutos 6 a 9: el mensaje en 5 segundos
Abre la página principal y mírala durante 5 segundos, sin hacer scroll. Mejor aún si se la enseñas a alguien que no conozca tu negocio.
Después, intenta responder:
- ¿Qué vende esta empresa?
- ¿Por qué debería elegirla a ella y no a otra?
- ¿Qué tengo que hacer si me interesa?
Si no puedes responder a las 3, la web está fallando en lo más básico. Muchos visitantes se van antes de entender qué haces, y no vuelven.
Señal de alarma: no puedes responder a 2 o más preguntas.
Minutos 9 a 11: los formularios de contacto
Busca el formulario de contacto de tu web e intenta rellenarlo como lo haría un cliente. Fíjate en esto:
- ¿Cuántos campos obligatorios tiene?
- ¿Pide datos que un visitante que solo quiere informarse no tiene por qué dar (teléfono, empresa, presupuesto)?
- ¿Está claro qué pasará cuando lo envíes?
- ¿Recibes una confirmación de que se ha enviado?
- ¿El mensaje llega realmente a quien tiene que llegar?
Envía un mensaje de prueba ahora mismo y comprueba que llega, también en la carpeta de spam. Es más habitual de lo que parece encontrar formularios que llevan meses sin enviar nada sin que nadie se haya dado cuenta. Si el tuyo funciona pero apenas recibe contactos, te interesa leer por qué tu formulario de contacto no genera leads.
Señal de alarma: más de 4 campos obligatorios, un formulario que no se envía o mensajes que no llegan.
Minutos 11 a 13: Google y tu negocio
Búscate en Google, mejor en una ventana de incógnito para que tu historial no influya en los resultados. Haz 3 búsquedas:
- El nombre exacto de tu empresa. ¿Apareces en primera posición?
- Tu servicio principal más tu ciudad (por ejemplo, «cerrajero Pontevedra»). ¿Apareces en la primera página?
- Tu nombre más «opiniones». ¿Aparece tu Perfil de Empresa de Google con reseñas?
Señal de alarma: no aparecer por tu nombre exacto suele indicar un problema técnico serio, por ejemplo que la web esté bloqueando a Google sin que nadie lo sepa. No aparecer por servicio y ciudad significa que te estás perdiendo clientes locales que ya buscan lo que ofreces. Si antes aparecías y ahora no, revisa por qué tu web pierde posiciones en Google sin que nadie haya tocado nada.
Minutos 13 a 15: la impresión general
Navega por tu web como si fueras un cliente potencial que llega por primera vez. Fíjate en esto:
- ¿Hay información desactualizada (fechas antiguas, personas que ya no están en el equipo, servicios que ya no ofreces)?
- ¿Hay enlaces rotos? Haz clic en varios enlaces del menú y del pie de página.
- ¿Las imágenes se ven bien o están pixeladas, deformadas o son de baja calidad?
- ¿Hay errores ortográficos evidentes?
- ¿El diseño es coherente o cada página parece de una web distinta?
Señal de alarma: más de 3 problemas visibles a simple vista.
Cómo interpretar los resultados
Cuenta tus señales de alarma. Como mucho puedes tener 6, una por bloque.
0 o 1 señal: tu web está en buen estado. Puedes centrarte en mejoras estratégicas, sin urgencia.
2 o 3 señales: hay problemas importantes que conviene abordar en los próximos 30 días. Prioriza los que afectan a la conversión (formularios, mensaje) por encima de los estéticos.
4 o más señales: tu web tiene problemas graves que probablemente te están costando clientes. Necesitas un plan de acción cuanto antes.
Qué hacer con estos resultados
Si tienes 2 o más señales de alarma, tienes 3 opciones:
Opción 1: habla con tu proveedor actual
Comparte con él los resultados de esta auditoría y pídele un plan para resolver cada punto. Si la respuesta es «eso no es importante» o «no se puede arreglar sin hacer la web de nuevo», sin más explicaciones, es momento de pedir una segunda opinión. En cómo saber si tu agencia actual te está sirviendo bien tienes más criterios para valorarlo.
Opción 2: una segunda opinión profesional
Una auditoría técnica completa te dice qué está fallando, por qué y cómo arreglarlo, con prioridades. Es una inversión pequeña comparada con un rediseño, y te da argumentos concretos para negociar con cualquier proveedor.
Opción 3: un plan de mejora gradual
Algunos problemas se resuelven rápido: comprimir imágenes, corregir textos, simplificar el formulario. Empieza por esos mientras planificas los arreglos de más calado. Antes de decidir si hace falta empezar de cero, lee si tu web necesita un rediseño o solo ajustes.
Checklist resumen de la auditoría
Copia esta lista y ve marcando cada punto a medida que avanzas:
- [ ] Puntuación móvil en PageSpeed superior a 50
- [ ] Web usable en el móvil sin hacer zoom
- [ ] Mensaje claro en 5 segundos
- [ ] Formulario con 4 campos obligatorios o menos, y funcionando
- [ ] Apareces por tu nombre en Google
- [ ] Apareces por servicio y ciudad en Google
- [ ] Perfil de Empresa de Google activo
- [ ] Sin información obsoleta visible
- [ ] Sin enlaces rotos evidentes
- [ ] Diseño coherente entre páginas
Si tienes menos de 8 casillas marcadas, hay trabajo por hacer.
El siguiente paso
Esta auditoría express te da una fotografía. No te dice cómo resolver los problemas, lo complejos que son ni cuánto costará arreglarlos. Pero te dice dónde mirar, y eso ya es mucho.
Si has encontrado problemas técnicos que no sabes cómo valorar, una auditoría completa es el paso lógico: revisa la web a fondo y te entrega un documento con cada problema priorizado, su solución y una estimación de coste.
Y aunque no des ese paso, hoy sabes más de tu web que ayer. Repite esta revisión cada pocos meses o después de cualquier cambio importante. Es la forma más barata de detectar problemas antes de que te cuesten clientes.
¿Te han salido varias señales de alarma y quieres saber qué hay detrás? En Baqueiro hacemos auditorías técnicas completas con un informe claro y priorizado, sin compromiso de contratar nada más. Cuéntanos qué has encontrado y te decimos por dónde empezar.